Tengo mucho que escribir después de no haber escrito nada en tanto tiempo, pero tú, Alberto, me sacaste de mi sopor y sentí ganas de volver a hacerlo.
No puedo dejar de hablarte y decirte lo que siento, espero que estas palabras te den felicidad cuando llegue el momento de entenderlas, espero además que te den esperanza, ilusión, orgullo, y que te hagan sentir amado.
Yo voy a ser tu tía, pronto vas a conocerme, vas a tener varias tías, también algunos tíos, todos te vamos a querer muchísimo.
Esto que te escribo, lo escribo desde el fondo de mi corazón, hay cosas que necesito que sepas, que es imperativo que siempre recuerdes; Alberto, siempre voy a estar a tu lado, cada que me necesites, voy a ser tu amiga, tu cómplice, aunque te advierto, posiblemente no te salves de alguna pequeña nalgada.
Quiero que sepas que vienes a un mundo que no es fácil, es un mundo egoísta, lleno de conflictos e injusticias, pero, mi querido Alberto, dentro de todo esto debes saber algo; tú naces en una familia llena de amor, una familia que te anhela, que te espera...déjame también platicarte que tus padres son personas maravillosas, te van a amar más que a su propia vida, posiblemente ya lo hacen, posiblemente esto ya lo sabes...¿Qué tanto percibes, querido Alberto, acerca del mundo al que vas a llegar? Me encantaría poder preguntarte...
Yo, quien soy tu tía, prometo siempre amarte, siempre creer en ti, nunca hablarte como si no entendieras lo que digo, prometo acompañarte cada que tú quieras, enlodarme y correr contigo, enseñarte cuentos y juegos, libros y malas palabras.
Yo, quien soy tu tía, prometo cuidarte con mi vida si alguna vez es necesario, aconsejarte cuando me lo permitas y regañarte cuando tu mamá me deje...vienes a un mundo difícil Alberto, pero tu mera existencia es un milagro, nos llena de esperanza a todos, a nosotros, a tu familia...
Yo, quien soy tu tía, quiero recordarte que no tienes que vivir una vida que no quieras, que siempre seas auténtico, que tu única responsabilidad, por un tiempo muy corto, va a ser divertirte y sentir este gran amor que estamos listos para darte. Te pido que no te apresures a crecer, te pido que no creas todo lo que escuches, y tampoco todo lo que pienses, te pido que tengas la curiosidad, la alegría, la calidez y la bondad de tus padres, escucha siempre sus palabras, hónralos.
Yo, tu tía, te voy a escuchar, voy a estar siempre al pendiente de ti, te enseñaré de música que se hizo cuando aún no estabas con nosotros, te haré cosquillas hasta que llores, y haré que cuando llores rías.
Alberto, mi niño, vienes a un mundo difícil pero tú, pequeño angelito, eres lo mejor que nos ha pasado en mucho tiempo. No puedo esperar a conocerte.
Te amo y te espero bebecito, se fuerte, se honesto, se fiel a lo que eres, se bondadoso, pero antes que todo esto, acuérdate de ser feliz..
Firma Yo, tu tía.
Puede que muchos digan que es difícil escribir cuando no está
pasando nada…también es difícil escribir cuando están pasando muchas cosas. Este
escrito se lo dedico a ella, pero también te lo dedico a ti.
¿Por qué escribir acerca de ustedes cuando hay tantas cosas importantes sucediendo ahora mismo? Porque todo lo demás va a pasar, se va archivar, se va
a guardar en un fichero bajo su respectiva clasificación; "para este va la
etiqueta de recuerdo bueno, para este otro: recuerdo malo, para aquél de allá: tratar de olvidar”, sin embargo ella y tú permanecen.
A ella ha sido difícil mantenerla en buen estado, muchas
veces la he visto muy enferma, le he dado suero, la he sacado a pasear,
despacito, no vaya a ser que pierda la energía que le queda, la he recostado,
he hablado con ella, he tratado de reanimarla, ojala pudiera darle primeros
auxilios pero es imposible…
Sin embargo hay días que se levanta entera, llena de vida,
que vive el día con entusiasmo y espera que el siguiente sea igual…sí, a veces
tengo suerte y tiene varios días buenos, otros creo que se va a morir.
¿Y tú?...tú permaneces inerte, tú mi gran gigante, mi maestro,
mi amigo, mi doctor, mi dolor…sé que a ti también te duele, te duele tu inercia
y te duele que ella esté enferma, si tan sólo supieras que ella vive cada día esperándote
a ti…yo la ayudo, obvio, solita no puede, no podría…
¿Pero tú? Tú esperas que no muera mientras poco a poco vas
desconectando todo lo que la mantiene viva, tal cual imagino has tenido que
hacer con muchas más personas…¿Y ella? Ella es mi esperanza y tú lentamente la
estás matando.
Con todo, mi viejo, te sigo esperando.
No escondas tu lado oscuro si sólo lo vas a esconder a medias, no lo escondas queriéndo no esconderlo, no lo escondas queriéndo que te encuentren. ¿Qué placer existe en un escondite a medias?, ¿Qué placer recibes viviendo una doble vida?, ¿Quién eres?...
No eres solamente lo que muestras, hay mucho más debajo de esa superficie protectora, amable, que aparenta sabiduría, que demanda respeto, que da o finge amor.
No mientas que me duele, ¿No lo puedes evitar? por supuesto que sí, no me des esas respuestas.
Te escondes a medias, sin querer esconderte y deseando que te vean. Vas entre las sombras actuando como un asesino que da las claves certeras para ser detenido.
¿Qué psicosis es esta?, ¿Cuántas veces me quieres romper el corazón?...hace poco leí algo que me pareció muy apropiado:
- Toma un plato y rómpelo
- Ya lo rompí
- Pidele perdón
- Ya le pedí perdón
- ¿Volvió a ser como antes?
- No
No vuelvas con verdades a medias, con promesas antigûas ni justificaciones vanas...De niña me mentiste, no me mientas de nuevo, no me pierdas esta vez.
Lanzo esta súplica a la oscuridad que es donde tú te mueves, espero que la recibas, espero que la respondas, espero que esta vez me des lo que te pido.
Dedicado a esa parte de ti que no conozco.
Hoy empieza la cuenta regresiva, en diez días te casas. Siguiendo al pie de la letra nuestro trato no escribiré mucho sobre ti, pero hoy me embarga una mezcla de emoción, felicidad y nostalgia, no te preocupes, las primeras dos emociones opacan por mucho a la última. Viendo hacia atrás pienso en estos doce años que hemos vivido juntas, con problemas que iban desde la falta de luz - porque en algún momento se nos olvidó pagarla - hasta los problemas familiares y los corazones rotos, sin embargo con muchas más alegrías, muchísimas alegrías, más de las que puedo terminar de contar, y tú y yo juntas, siempre juntas.
Ahora me quiero dirigir a los dos, sé que esto parece un brindis, vamos a hacerlo de esa forma:
Hermana: no sabes lo feliz que me ha hecho estar contigo todos estos años, todo lo que te he aprendido – incluso cuando peleábamos y jurábamos no hablar nunca más – y lo mucho que me he divertido (ese día que fuimos a patinar, tu imagen patinando a medio metro por hora mientras no dejabas de reírte es lo primero que se me viene a la mente) compartir nuestras preocupaciones, nuestros días, nuestras quejas y también todo lo bueno. Estoy feliz de verte feliz, sé que esta decisión te tomó muchos años y muchas peleas – más que nada contigo misma – y me enorgullece ver que las hayas librado todas pero sobretodo me llena de alegría saber cómo las libraste, sin perder tu esencia, quedando intacta, dejando todo lo bueno y no sólo eso, agregando más cualidades a ese hermoso todo que eres tú.
Cuñado: gracias por todo lo que le das, gracias por hacerla tan feliz, gracias por darle seguridad y paz. Hoy me enorgullezco de que seas parte de mi familia. Eres un gran hombre, estoy segura que serán muy felices. ¿Sabes? A veces sucede que cuando conoces a alguien puedes reconocer toda su humanidad y toda su luz sólo con verlo a los ojos, eso me sucedió cuando te conocí. Sé que has pasado por cosas difíciles y entiendes nuestra vida, gracias por entenderla, gracias por amarla, y gracias querernos así, tal como somos.
Estoy segura que se toparan con vueltas, baches, trampolines, felicidades y preocupaciones, aun así, sé que van armados contra todo y dispuestos a vivir. Hagan de su vida un testimonio de felicidad, que su camino por este mundo no pase desapercibido.
Los quiero con todo mi corazón,
B.