Perdidos en el habla

Publicadas por Les yeux noirs , lunes, 24 de septiembre de 2012 1:33 p.m.



De seguro ya has escuchado que el lenguaje del cuerpo, el no-verbal, representa 55% de la manera en cómo nos comunicamos, pero entender esas clavecitas que nuestro cuerpo da, a veces de manera sutil, otras veces no tanto ( por ejemplo; a mí siempre me han dicho que mi cara da una pésima primer impresión) no es tan fácil ni puede ser descrito de forma resumida. Además, muchas veces cuando hablamos con alguien el mismo gesto puede significar cosas muy distintas dependiendo del contexto – y que conste que aquí sólo hablo de la comunicación persona a persona, no quiero ni empezar a describir los malentendidos que existen cuando lees un correo o un mensaje de texto “te leíste muy distante, como que hay algo raro en la relación”…yo no sé de dónde sacan tantas chingadas injerencias de una frase escrita.
Pero bueno, regresando al tema, creo que muchas veces nuestra postura y gestos demuestran mucho más de lo que nosotros creemos, o al revés, a veces por comodidad adoptamos posturas y gestos que terminan mandando un mensaje completamente equivocado – “Ese wey está enojado, no le parece nada” y el pobre infeliz en realidad quiere ir al baño, o peor aún, está estreñido.
Les voy a decir algo que no les va a gustar, pero es la pura verdad, mentimos mucho. De hecho según estudios (Psychology Today) cuando hablamos con alguien por primera vez, existe la posibilidad de que mintamos durante los diez primeros minutos de conversación. Algunas veces mentimos en repetidas ocasiones durante un mismo periodo de tiempo, o sea durante la misma conversación. Estas mentiras no siempre son grandes o de mucha relevancia, de todas maneras lo hacemos.
Muchas veces preferimos alejarnos de los conflictos aceptando una mentira, sin embargo aunque las palabras pueden tratar de engañar, el cuerpo humano es malísimo para mentir. Por eso es que conocer el lenguaje corporal de los demás y usar el tuyo de manera efectiva puede ser muy útil cuando te comunicas con los demás.
Primero lo básico:
Cuando estás tratando de entender la comunicación no verbal, el principal objetivo es saber si la persona está cómoda o no en la situación que enfrenta. Ya que hagas eso, lo que resta es usar el contexto como modelo de referencia y algunas “pistas” para entender lo más específico. Hay muchas maneras en las que una persona indica su nivel de confort,  aquí  les van las más comunes (anótenle bien por si salen con alguien…puede ser que la otra persona quiera correr al bosque más cercano y perderse y ustedes ni en cuenta)
Lenguaje corporal positivo
- Moverse o acercase a ti.
- Extremidades relajadas, sin cruzarlas.
- Períodos largos de contacto visual.
- Ver hacía abajo o hacer contacto visual con un punto fijo cuando se habla de temas profundos.
- Sonrisas genuinas, OJO, esta es una de las más difíciles y en el caso de los hombres  es peor, muchas veces las mujeres creen que es necesario reírse de todo lo que lo hombres dicen  - especialmente cuando están en un cita, sin embargo puede ser que el chiste sea por demás pendejo y la risa termine pareciéndose más a una hiena en agonía que a una reacción honesta de alegría.

Lenguaje corporal negativo (de nuevo todo cae en contexto, analicen bien)
- Moverse o alejarse de ti (aquí también aplica que la persona esté genuinamente interesada en ti pero que te huela mal la boca u otra parte del cuerpo, huélete primero y luego decide)
- Brazos o piernas cruzadas – de nuevo, aquí puede ser señal de que la otra persona tiene frío, comió mucho y se está tapando la timba o de plano quiere ir al baño, en caso de que no sea así, quiere decir que no está para nada de acuerdo con lo que estás diciendo.
- Ver todo el tiempo hacia otro lado mientras hablan – si no está bizc@, o se están robando su carro que está estacionado hacia donde está viendo, quiere decir que no le importa un carajo lo que le estás diciendo.
- Los pies apuntando otra dirección o hacia la salida – descartando pies zambos, quiere decir que le urge salir corriendo lejos de ti.
- Tallarse o rascarse la nariz, ojos, o  nuca – de nuevo, si descartamos sarna o cualquier otra enfermedad que cause comezón incontrolable, esa persona está claramente incómoda hablando contigo.
Cada caso por supuesto debe ser analizado de manera independiente ya que generalizar está mal (es del diablo, dicen) pero bueno, esta es la primer parte de este artículo, espero les sirva.

La cara oscura de la luna.

Publicadas por Les yeux noirs , jueves, 6 de septiembre de 2012 1:49 p.m.

No escondas tu lado oscuro si sólo lo vas a esconder a medias, no lo escondas queriéndo no esconderlo, no lo escondas queriéndo que te encuentren. ¿Qué placer existe en un escondite a medias?, ¿Qué placer recibes viviendo una doble vida?, ¿Quién eres?...

No eres solamente lo que muestras, hay mucho más debajo de esa superficie protectora, amable, que aparenta sabiduría, que demanda respeto, que da o finge amor.

No mientas que me duele, ¿No lo puedes evitar? por supuesto que sí, no me des esas respuestas.

Te escondes a medias, sin querer esconderte y deseando que te vean. Vas entre las sombras actuando como un asesino que da las claves certeras para ser detenido.

¿Qué psicosis es esta?, ¿Cuántas veces me quieres romper el corazón?...hace poco leí algo que me pareció muy apropiado:

- Toma un plato y rómpelo
- Ya lo rompí
- Pidele perdón
- Ya le pedí perdón
- ¿Volvió a ser como antes?
- No

No vuelvas con verdades a medias, con promesas antigûas ni justificaciones vanas...De niña me mentiste, no me mientas de nuevo, no me pierdas esta vez.

Lanzo esta súplica a la oscuridad que es donde tú te mueves, espero que la recibas, espero que la respondas, espero que esta vez me des lo que te pido.

Dedicado a esa parte de ti que no conozco.

S.O.S.

Publicadas por Les yeux noirs , jueves, 16 de agosto de 2012 5:08 p.m.


Hasta hace 23 días (o sea hasta el día 23 del mes pasado, más o menos) estuve trabajando en un trabajo - por favor perdonen la redundancia - que disfrutaba mucho, o bueno, creo que el trabajo me disfrutaba mucho más a mí que yo a él. Todos los días llegaba a las 8 a.m., atendía proyecto tras proyecto, junta tras junta, comía mi desayuno a las 2 p.m. - cuando por fin recordaba que no había comido nada en todo el día - y no paraba hasta apróximadamente las 7 de la noche...otras veces más tarde.

Llegaba a mi casa (algunos días lloraba de estrés o de cansancio, o quién sabe de qué madres, en el trayecto) y todos los días me daba migraña. Obviamente no hacía absolutamente nada más - ni ir al cine, ni a cenar, ni escribir, ni leer ni twittear, ¡Ni correr! y me despertaba todos los días con contractura muscular y mis alergias no me permitían respirar en todo el día, inhalaba nafazolina - ese spraycito que te venden para magicamente destapar la nariz - aproximadamente 15 veces al día y bueno, les platico que como por obra de algún santo al que no le rezo, hace 23 días que dejé de trabajar ahí todos mis síntomas desaparecieron.

Eso me puso a pensar en mi calidad de vida, en como por querer tener un trabajo "de buen nivel" y ser perfeccionista y "la mejor" te llegan a pasar esas cosas, de hecho te pueden pasar muchas más cosas, afortunadamente no me pasaron a mí. Mi estado de animo claramente había cambiado durante los meses que estuve en esa oficina, pero dejen ustedes a un lado mi estado de animo...mi salud estaba deteriorándose poco a poco y yo lo estaba permitiendo.

Hace unos momentos que estaba por escribir esto recordé que alguien me mandó el siguiente texto, acerca de cómo, en los tiempos modernos en que vivimos, debemos además de trabajar y cumplir con nuestras responsabilidades, cuidarnos y vivir "una vida sana", ahí les va:

Dicen que todos los días hay que comer manzana por el hierro y uno o dos plátanos, por el potasio. Y también una naranja, para la vitamina C, ¡ahh! y una taza de té verde sin azúcar, no vaya a ser, hay que cuidarse de la diabetes.

Todos los días hay que tomarse dos litros de agua (sí, y soltarlos luego, que lleva como el doble del tiempo que llevó beberlos). Todos los días hay que tomarse un Activia u otro yoghurt con lactobacilos, que nadie sabe qué son, pero parece que si no te metes diez mil millones y medio todos los días, acabarás viendo a la gente como borrosa.

Cada día una aspirina, para prevenir los infartos. Y un vaso de vino tinto, para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo para qué era. Si te lo tomas todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, probablemente ni te enteres.

Todos los días hay que comer fibra, mucha, muchísima fibra. Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, ligeras, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado...haciendo el cálculo, sólo en comer y preparar la comida se te van cinco horitas, ah y no se te olvide lavarte los dientes después de TODAS las comidas, o sea: después del Activia los dientes, después de la manzana los dientes, después del plátano los dientes… y así mientras tengas dientes. Y pasarte hilo dental, masajeador de encías y hacer buches con enjuage bucal…

Mejor ve ampliando el baño y meté el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí adentro. Además es importante dormir ocho horas y no nos queda otro remedio que trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres.

Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión. Bueno, ya no porque todos los días hay que ir al gimnasio y hacer por lo menos 40 minutos de ejercicio.

También recomiendan que para llevar una vida normal hay que cuidar las amistades porque son como una planta, o sea, hay que regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo.
Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo menos un periódico...

Y muy importante; hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción (salir de la zona de confort)...eso lleva su tiempo ¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico!! (Al respecto te recuerdo: después de cada comida hay que cepillarse los dientes!)

También hay que sacar tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y no te digo si tienes perro, cualquier otra mascota o...¿¡hijos ?!
A esta altura puedes ir considerando el suicidio como opción válida. En fin, a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias. La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez, por ejemplo, te bañas con agua fría y con la boca abierta, así mientras tomas agua, sales del baño con el cepillo de dientes en la boca y le vas haciendo el amor (tántrico) a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta las noticias...

Gracias a la sabiduría del universo, la alineación de los astros, o a quién se me dé la gana agradecer mi vida laboral cambió y estoy por empezar un nuevo trabajo. Ya les contaré cómo me va, espero no tener que repetir el penúltimo párrafo de este texto muchas veces.

El riesgo...o "todas las grandes cosas son indecisas"

Publicadas por Les yeux noirs , miércoles, 18 de abril de 2012 1:19 p.m.


Hace unos meses - cuando estaba a punto de tomar una decisión muy importante que cambiaría el curso de mi vida - me sentía un poco perdida y confundida, debo decir que finalmente tomé la decisión y todo salió bien.  En ese momento alguien a quien quiero mucho se acercó a mí y acertadamente compartió esto conmigo, lo acabo de volver a encontrar y lo comparto con ustedes esperando que a lo mejor el mar lo lleve a la orilla correcta.

El Riesgo
         
Leo en la vida de San Ignacio un diálogo entre el fundador de los jesuitas y el padre Lainez que me resulta profundamente iluminador:

Si Dios- pregunta San Ignacio- os propusiera este dilema: ir ahora mismo al cielo, asegurando vuestra salvación, o seguir en la tierra trabajando por su gloria y comprometiendo así cada dia la salvacion de vuestra alma, ¿Qué extremo elegirías?

El primero, sin duda responde Lainez.
Yo el segundo - replica San Ignacio - ¿Cómo creéis que Dios va a permitir mi condenación, aprovechándose de una previa generosidad mía?

Estoy, claro, con San Ignacio. Estoy por el riesgo y contra la seguridad. Estoy por la audacia frente a la comodidad. Creo más humano el atrevimiento que la renuncia sistemática al combate.

El riesgo es parte sustancial de la condición humana. No se puede en este mundo hacer nada serio sin exponerse, con frecuencia, al fracaso. Y, desde luego, la única manera de no equivocarse nunca- es decir, de equivocarse siempre- es renunciar a toda aventura por pura cobardía.

Creo que la obsesión por la seguridad es uno de los mas graves obstáculos para realizar una vida. No excluyo, claro está la prudencia, la reflexión antes de la acción, para emprenderla. Pero me resulta insoportable esa falsa prudencia que termina por ser paralizante.

Por eso yo siento poca simpatía por quienes colocan la seguridad ante todo en su vida. Vienen a veces muchachos a preguntarme por su vocación y algunos me dicen: ¿Pero cómo estaré yo seguro de que Dios me llama? A éstos siempre les respondo: Tú no tienes vocación y no la tendrás nunca mientras partas del concepto de seguridad.

En toda vocación, en toda empresa, hay un componente de riesgo. Y el que no es capaz de arriesgarse un poco por aquello que ama, es que no ama en absoluto. Todas las grandes cosas son indecisas; hay que avanzar hacia ellas por terreno desconocido: por eso toda convocación, toda empresa seria tiene algo de aventura, de apuesta e implica audacia y confianza.

No estoy apostando, naturalmente, por la irreflexión, por la frivolidad, por el aventurismo barato. Pero sí quiero decir que todo el amor lleva algo de "salto en el vacío": uno se arroja hacia aquello que ama y está seguro de que ese salto no será una locura, porque uno nunca se equivoca cuando va hacia aquello que merece ser amado.

La vida merece ser amada. Y lo merece a pesar de que uno sabe antemano que se recibirán en ella muchas zancadillas, que no escasearán los tropezones. Pero si uno tiene miedo de tropezar alguna vez, más le vale no levantarse de la cama por la mañana. Entonces se consigue no sufrir. Porque ya se está muerto.
 

T-10

Publicadas por Les yeux noirs , miércoles, 1 de febrero de 2012 12:34 p.m.

Hoy empieza la cuenta regresiva, en diez días te casas. Siguiendo al pie de la letra nuestro trato no escribiré mucho sobre ti, pero hoy me embarga una mezcla de emoción, felicidad y nostalgia, no te preocupes, las primeras dos emociones opacan por mucho a la última. Viendo hacia atrás pienso en estos doce años que hemos vivido juntas, con problemas que iban desde la falta de luz - porque en algún momento se nos olvidó pagarla - hasta los problemas familiares y los corazones rotos, sin embargo con muchas más alegrías, muchísimas alegrías, más de las que puedo terminar de contar, y tú y yo juntas, siempre juntas.
Ahora me quiero dirigir a los dos, sé que esto parece un brindis, vamos a hacerlo de esa forma:

Hermana: no sabes lo feliz que me ha hecho estar contigo todos estos años, todo lo que te he aprendido – incluso cuando peleábamos y jurábamos no hablar nunca más – y lo mucho que me he divertido (ese día que fuimos a patinar, tu imagen patinando a medio metro por hora mientras no dejabas de reírte es lo primero que se me viene a la mente) compartir nuestras preocupaciones, nuestros días, nuestras quejas y también todo lo bueno. Estoy feliz de verte feliz, sé que esta decisión te tomó muchos años y muchas peleas – más que nada contigo misma – y me enorgullece ver que las hayas librado todas pero sobretodo me llena de alegría saber cómo las libraste, sin perder tu esencia, quedando intacta, dejando todo lo bueno y no sólo eso, agregando más cualidades a ese hermoso todo que eres tú.

Cuñado: gracias por todo lo que le das, gracias por hacerla tan feliz, gracias por darle seguridad y paz. Hoy me enorgullezco de que seas parte de mi familia. Eres un gran hombre, estoy segura que serán muy felices. ¿Sabes? A veces sucede que cuando conoces a alguien puedes reconocer toda su humanidad y toda su luz sólo con verlo a los ojos, eso me sucedió cuando te conocí. Sé que has pasado por cosas difíciles y entiendes nuestra vida, gracias por entenderla, gracias por amarla, y gracias querernos así, tal como somos.

Estoy segura que se toparan con vueltas, baches, trampolines, felicidades y preocupaciones, aun así, sé que van armados contra todo y dispuestos a vivir. Hagan de su vida un testimonio de felicidad, que su camino por este mundo no pase desapercibido.

Los quiero con todo mi corazón,
B.

Tercera persona.

Publicadas por Les yeux noirs , miércoles, 4 de enero de 2012 10:00 a.m.


"Por eso ahora estoy escribiendo. Soy de ese tipo de personas que no acaban de comprender las cosas hasta que las ponen por escrito"...esta frase la describe, piensa y trata de decir lo que piensa, su mente le gana, su boca no la alcanza, se queda callada, de repente una conclusión brinca de sus labios, es difícil entenderla.

No confía en la gente - aunque hablando sin excesos, no confía casi en nadie. ¿Será que no confía casi en nadie o será que siempre quiere guardar algo nada más para ella? Las relaciones se le dificultan...no las amistades, no rodearse de gente, pero no puede fiarse...trata pero no lo logra, a veces porque no hay receptor, a veces porque no quiere, a veces porque no le sale.

A veces prefiere estar sola con tal de no sentir que lo que tiene pudiera derrumbarse, a veces prefiere estar sola porque siente que le mienten, otras veces lo prefiere porque no tiene paciencia.No quiere sentirse invadida, no quiere porque a lo mejor se deja invadir y no quiere perderse.

Toda su vida ha escrito con la mano equivocada, era zurda y la hicieron diestra o era diestra y la hicieron zurda, sin quererlo ni planearlo la dejaron pensando que el mar era rojo, luego se dio cuenta que era azul, ahora el mar es bicolor.

Tiene miedo de destruirse, de destruir, sabe que puede hacerlo, sabe que con la misma fuerza con la que puede amar y dar, influenciar y empujar, también puede devastar...¿Quién le hizo eso?

Lucha por ser feliz, cuando la felicidad nunca fue algo seguro, pelea con su mente y con sus instintos y es feliz, la mayoría del tiempo es feliz. Es feliz por una fuerza de la que es dueña absoluta, es feliz porque es, es feliz porque lo único seguro es ella y ella es segura hasta que no sea.

Una mujer que lee.

Publicadas por Les yeux noirs , martes, 27 de diciembre de 2011 10:44 a.m.




Encontré esto en internet y me gustó mucho, recuerdo haber leído un post similar en el blog de la @nenamounstro...dedico este escrito, que no es mío, a todas ellas que leen, que escriben y a todos los que las quieren a su lado...


A Girl You Should Date


Date a girl who reads. Date a girl who spends her money on books instead of clothes. She has problems with closet space because she has too many books. Date a girl who has a list of books she wants to read, who has had a library card since she was twelve.


Find a girl who reads. You’ll know that she does because she will always have an unread book in her bag. She’s the one lovingly looking over the shelves in the bookstore, the one who quietly cries out when she finds the book she wants. You see the weird chick sniffing the pages of an old book in a second hand book shop? That’s the reader. They can never resist smelling the pages, especially when they are yellow.


She’s the girl reading while waiting in that coffee shop down the street. If you take a peek at her mug, the non-dairy creamer is floating on top because she’s kind of engrossed already. Lost in a world of the author’s making. Sit down. She might give you a glare, as most girls who read do not like to be interrupted. Ask her if she likes the book.


Buy her another cup of coffee.Let her know what you really think of Murakami. See if she got through the first chapter of Fellowship. Understand that if she says she understood James Joyce’s Ulysses she’s just saying that to sound intelligent. Ask her if she loves Alice or she would like to be Alice.


It’s easy to date a girl who reads. Give her books for her birthday, for Christmas and for anniversaries. Give her the gift of words, in poetry, in song. Give her Neruda, Pound, Sexton, Cummings. Let her know that you understand that words are love. Understand that she knows the difference between books and reality but by god, she’s going to try to make her life a little like her favorite book. It will never be your fault if she does.


She has to give it a shot somehow. Lie to her. If she understands syntax, she will understand your need to lie. Behind words are other things: motivation, value, nuance, dialogue. It will not be the end of the world.


Fail her. Because a girl who reads knows that failure always leads up to the climax. Because girls who understand that all things will come to end. That you can always write a sequel. That you can begin again and again and still be the hero. That life is meant to have a villain or two.
Why be frightened of everything that you are not? Girls who read understand that people, like characters, develop. Except in the Twilight series.


If you find a girl who reads, keep her close. When you find her up at 2 AM clutching a book to her chest and weeping, make her a cup of tea and hold her. You may lose her for a couple of hours but she will always come back to you. She’ll talk as if the characters in the book are real, because for a while, they always are.


You will propose on a hot air balloon. Or during a rock concert. Or very casually next time she’s sick. Over Skype.


You will smile so hard you will wonder why your heart hasn’t burst and bled out all over your chest yet. You will write the story of your lives, have kids with strange names and even stranger tastes. She will introduce your children to the Cat in the Hat and Aslan, maybe in the same day. You will walk the winters of your old age together and she will recite Keats under her breath while you shake the snow off your boots.


Date a girl who reads because you deserve it. You deserve a girl who can give you the most colorful life imaginable. If you can only give her monotony, and stale hours and half-baked proposals, then you’re better off alone. If you want the world and the worlds beyond it, date a girl who reads.


Or better yet, date a girl who writes.


– Rosemarie Urquico –

www.damebrochant.blogspot.com