
Ok, tuve un lapso bruto por lo que la semana pasada no escribí nada en mi blog…el lapso bruto estaba acompañado de hartazgo total por falta de vacaciones, estrés y otras cosas, así que llegó un punto en el cual no sabía que escribir, que comer y que escuchar (tres cosas que son vitales para mí y que en verdad siempre las tengo bien claras) Así que aprovechando la boda de una de mis mejores amigas en Acapulco aproveché y me fui unos días para allá…
Precisamente el nombre de este post “Desenchufado”, como se podría decir coloquialmente, tiene que ver con eso, el descanso, y lo difícil que es (al menos para mí)de creérmela y realmente descansar.
Salí de Monterrey el jueves temprano por la mañana, vi a mi novio para después irnos a Acapulco…ese día tuve todavía correos y llamadas de trabajo entrando a mi celular, y me empecé a poner de malas, más de malas de lo que normalmente me pondría…le dije: ¿Cómo puede ser que me voy de vacaciones y ni así entienden?...y él me contestó (muy acertado por cierto): Es que a ellos no les cuesta ni les quita nada mandarlo, es un mail, pero no piensan en el efecto que tiene en ti. Y ¿saben qué? Si es cierto, cada correo o llamada que recibía o tenía que hacer estaba “restándole” puntos a mi descanso.
Les platico que a mí me cuesta mucho desconectarme…normalmente cuando tengo días libres son (casi siempre) tres o cuatro, y siempre me sucede que ya para cuando me estoy relajando es hora de regresar.
Es que nos acostumbramos a un ritmo de vida rápido…mi rutina (entre semana) es: despertarme, preparar mi café, arreglarme, ir a trabajar, salir a comer, regresar a la oficina, hacer ejercicio, regresar a la casa ver la tele o leer y dormir, y así da la vuelta…y no estoy diciendo que no me gusta mi rutina, de hecho me gusta, además los fines de semana siempre son distintos…sin embargo creo que el hecho de vivir en una ciudad grande como Monterrey hace que te acostumbres a vivir a mil por hora.
Entonces bueno, regresando a la playa, estaba yo acostada en un camastro escuchando música y viendo el mar, bebida en mano…y aún así no me podía desconectar. No es que quisiera estar acostada como un molusco sin pensar, completamente desparramada en el piso (estoy dando por hecho que los moluscos no piensan nada, a lo mejor los subestimo) PERO esa sensación de tensión en la quijada, hombros apretados, ceño fruncido, y la mente: qué bonito se ve el mar, ¿qué se ve allá a lo lejos?...parece un barco…en Tampico (pensaba esto ya que yo soy Tampiqueña) los barcos que se ven normalmente son barcos petroleros, acá no…por cierto, ¿Qué tanto habrán logrado curar el derrame de petróleo en el Golfo?...ya casi no se habla del tema, que poca madre…Es que las empresas no tienen responsabilidad social…y no paraba hasta que yo sola me decía...BASTA MENTE, CÁLLATE YA, ¡¡¡¡¡Sigue tomándole al mojito!!!!!
Y antes era peor…la meditación me ha ayudado muchísimo a calmar la mente, y aún así me pasa esto, imagínense como era antes…
Me pongo a mí misma de ejemplo y eso que yo no tengo esposo e hijos, no quiero ni imaginarme la gente que trabaja y tiene familia, que gran merito no perder la cabeza en el intento… ¿Pero que no se supone que nosotros somos un pueblo latino y sabemos todo acerca del descanso, la diversión y la “siesta”? …al parecer ya no…al querer ser competitivos, cumplir con el trabajo, con la familia, y no descuidar nuestra vida social nos encontramos viviendo todo en “cámara rápida”
Y ves a la gente en la playa con sus laptops, blackberries, iphones, etc. Y posiblemente no están trabajando pero al final del día siguen “conectados”…
En fin, los beneficios del descanso ya los conocen, así como los estragos del estrés…que les cuento que ya en una de esas estaba en mi camastro, leía mi libro, tenía la alberca y el mar enfrente, me desconecté tanto que me quedé dormida…justo cuando faltaban dos horas para irnos…

Ayer platicando con mi hermana, y ella contándome que últimamente (por motivos personales que no voy a andar exponiendo en este medio) se ha sentido triste, ansiosa y estresada. Ella me preguntaba si era normal y si yo me había sentido así antes “Siento como si la cabeza me fuera a explotar, es más, hasta me mareo de tan mal que me siento”…yo le contesté que sí, y realmente recuerdo tiempos en los que me sentía tan mal que hasta pensé que me estaba quedando ciega - no estoy exagerando, estaba tan mareada por el estrés que empecé a ver borroso y llego un punto en que no veía las caras de la gente a 5 metros de mí.
¿Qué factores hacen que de repente nos “de para abajo”? Yo he escuchado un sinfín de explicaciones y sin embargo también existe el “me siento mal y no sé porque”. Hoy en día y con tantas razones para sentirse mal (no quiero ser pesimista, de hecho yo trato de ser optimista pero seamos honestos) enumero aquí algunas que me vienen a la mente:
- La economía (que repercute en nuestros trabajos o falta de ellos)
- La situación de inseguridad en México (que nos mantiene en estado de constante estrés y paranoia)
- Problemas familiares (padres, hermanos, familia nuclear o extensa)
- Crisis personales (no sentirse realizado, sensación de haber fallado o no estar en el rumbo correcto)
- Crisis de pareja.
- Pérdida de seres queridos.
- El acomodo de los astros (en verdad me han dado ésta como razón)
- Problemas hormonales (aplica para hombres y mujeres, no empiecen)
- Desajustes químicos en nuestras cabezotas.
Yo soy de la creencia que cuando te sientes mal no sirve que tengas una caravana de gente frente a ti diciéndote “Nombre, eso no es nada “, “Ve el lado bueno de las cosas”, “Todo sucede por algo”, “Siempre vendrán tiempos mejores (al mero estilo de Yuri)”… ¿Por qué? Porque cuando te sientes mal la verdad es que no ves para cuándo ni para dónde, y por más que alguien te asegure y firme en piedra que el estrés y la tristeza van a terminar, no hay manera que te convenzas hasta que TU estés convencido (es redundante pero real)
¿Qué hago yo cuando me siento así (o cuando me he sentido así?) – Se los paso al costo por si alguno de mis amigos actualmente se encuentra en crisis y desea hacer uso de varios recursos, POR SUPUESTO, cuando el estrés, la tristeza y la angustia empiezan a causar estragos fuertes en nuestra salud (insomnio, problemas digestivos, migrañas, dolores musculares, trastornos alimenticios) BUSCA a un psicólogo o psiquíatra…
Leer libros de autoayuda, fe, psicología puede que sirva hasta cierto punto…pero tengan algo en cuenta….¿Qué sucedería si quisieran aprender a construir un robot?, ¿Comprarían un libro “hágalo usted mismo” o irían con un Ingeniero en Robótica?...exacto...La mente y las emociones del ser humano es de lo MÁS COMPLEJO que existe, nunca duden en pedir ayuda, simplemente hay cosas que uno sólo no puede manejar…
Bueno y para el día a día A MI me sirve:
- Rodearme de cosas que me gustan, limpiar mi cuarto y otros espacios (oficina por ejemplo) de todo aquello que sobra y que no me aporta, dejar que la energía fluya, abrir las ventanas (o cortinas, persianas, lo que sea) para que el sol entre.
- Comer sano, ¿Han escuchado “Eres lo que comes? Es real…muchas sustancias que están dentro de los alimentos chatarra nos atiborran de azúcar, grasas (y no de las buenas) , conservadores y otras sustancias que tienen repercusión en nuestro estado de ánimo (pueden darte un empujón fuerte, luego hacerte sentir amodorrado, más triste, entre otras cosas)
- Haz ejercicio, da hueva, en momentos de tristeza y cansancio es lo que uno menos quiere, pero HAZ EJERCICIO, aunque sea sal a caminar, pasea al perro, da 4 vueltas a la manzana, caminar es un fuerte antidepresivo, no tienes que hacer 2 clases de yoga, pesas como He-Man o correr un maratón, un poco de ejercicio genera endorfinas necesarias para que tu humor cambie (para bien)
- Date tiempo para hacer las cosas que te gustan, ok, todos tenemos que ir a trabajar, a la escuela, cumplir con la familia, NO IMPORTA…usa aunque sea 30 minutos (mejor si es una hora) para escuchar tu música favorita, leer un libro (que no tenga que ver con tu estado anímico) armar un rompecabezas, dibujar, ver tu serie favorita…OJO trata de que esta actividad no sea ver las noticias o leer el periódico, invariablemente las noticias llegarán a ti y ya sabemos que son puras tristezas – ADEMÁS, está comprobado que las personas que durante la mañana (camino a su trabajo o escuela) NO ESCUCHAN las noticias son más felices…aprovecha esos trayectos para escuchar música ambiental, o cantar tus canciones favoritas.
- Identifica tu red de ayuda: todos sabemos que amigos hay de muchos tipos (y familiares) y afortunadamente existen esos que están dispuestos a escucharte sin abrir la bocota (al menos que se los pidas) o aquellos a los que siemplemente les puedes decir: “Llévame por unos tacos” y van a pasar por ti y hacerlo sin chistar, no dudes en pedir ayuda, TODOS necesitamos ayuda: tu pareja (si es que tienes), hermanos, padres, amigos(as) están ahí y lo más seguro es que quieran verte mejor, levanta la mano y ¡PIDE AYUDA!
- Ponte en contacto con tu espiritualidad, y bueno, aquí me van a perdonar los ateos, no voy a entrar en una discusión teológica, sea cual sea tu fe, sean cuales sean tus creencias, úsalas: medita, reza, date tiempo para escuchar el silencio, deja que tu ser interior (y más sabio) te hable, ¿Quieres respuestas? ¡Pídelas! Créeme, que ya sea al universo, a Dios, a Jesús, a Buda, a Tláloc o a ti mismo, no dejes de creer, hay algo más grande que tu yo externo que va a venir a darte una respuesta.
- No dejes de salir, yo sé que en este estado no nos dan ganas de nada, oblígate por favor, ve al cine (no a ver dramas, no hay necesidad), ve al parque, aunque sea suelta la polilla en el centro comercial o en algún restaurante, poco a poco te vas a ir acostumbrando y vas a querer tu vida social de vuelta.
- Y por último no dejes de creer que: TODO PASA (y eso se los aseguro), sea cual sea el problema, sea cual sea tu aflicción, tan grande como sea tu tristeza, VA A PASAR, mientras tengas la certeza de eso tienes la mitad del camino recorrido.
Y recordemos que lo importante en esta vida no es NO caerse… ¡Todos nos caemos! es parte del currículo que vamos acumulando. LO IMPORTANTE es cómo nos levantamos...sean felices.

Bueno este post se llama así porque mañana empieza mi año nuevo, un año nuevo de vida, y que decir un año nuevo ¡Mañana empiezan mis 30 años!...creo que había estado esperando mis treinta con muchísima emoción desde que tenía alrededor de 25 años.
Por el tipo de trabajo que desempeño (tengo clientes que en su mayoría están en sus 50’s-60’s y de alto perfil) sentía que cuando cumpliera 30 iba a tener más credibilidad e iba a ser más fácil desempeñar mi puesto y bueno, en lo personal siempre me ha gustado cumplir años.
Soy de las más chicas de mi grupo de amigas (de hecho la segunda más chica) y me ha tocado que mis amigas cumplan año, brinquen la frontera de los treinta y muchas lo han hecho quejándose “ya estamos viejas” es la frase que he escuchado desde hace tiempo...” ¿Viejas?” pienso, “¿Viejas para qué?”...además, pensando en que aún no hemos descubierto la manera de detener el tiempo en realidad la vida te da dos opciones: cumplir años o morirte. ¡Yo definitivamente elijo la primera!
No voy a escribir diciendo que los 30’s son los nuevos 20’s ni que ahora todo está mejor que nunca y toda esa sarta de cosas que muchos decimos cuando queremos hacernos sentir mejor a nosotros mismos. La verdad es que los 30’s son los 30’s y punto. ¿Qué si les puedo decir que llego a esta edad en el mejor estado físico posible? …¡la neta no!...he querido bajar unos cuantos kilitos desde hace un par de meses y no he podido (pero no crean que me desgarro las ropas por eso, de hecho al contrario, he seguido comiendo con singular alegría), este año he hecho menos ejercicio que los demás (lamentablemente), el sábado (o sea antier) me empezó una gripa terrible así que de antemano me disculpo porque escribo bajo la influencia de altas dosis de Afrinex y como si fuera chiste (porque la neta es algo que nunca me sucede) me salieron varios granos en la cara…
Además de todo lo anterior en el último mes y medio me han estado pasando muchas cosas, desde que entraron a robar mi departamento y sólo robaron cosas mías, hasta que un perro me mordió (no es broma, un perro me mordió y fuerte, tengo la cicatriz) he tenido problemas personales, familiares, y cambios fuertes en mi trabajo.
Una amiga me explica que antes de cumplir años entras a una “cuarentena” o sea que básicamente te pasa hasta lo innombrable para luego cumplir años. Bueno, podemos tratar de explicarlo esotérica, sicológica o espiritualmente, pero estos días así han sido. No ha sido lo duro, sólo lo tupido.
Aún así y a pesar de todo lo que estoy diciendo, este escrito es en parte para agradecer en parte para celebrar, en parte para no olvidar todo lo que estos últimos años me han dado y aunque todo mundo diga que la edad es relativa, así como el tiempo, creo que todos le damos el simbolismo que queramos a nuestros cumpleaños y/o edades.
Yo hoy agradezco todo lo que he vivido, agradezco que me conozco mejor que nadie, que sé cuáles son mis creencias, mis valores, mis virtudes, mis errores, que sé quiénes son mis amigos y de qué forma me brindan su amistad, que sé qué lugar ocupan mis padres y mi hermana en mi vida, que conozco mis limites y no me da miedo marcarlos, que conozco bien mis alcances…
Me felicito por todo lo que he vivido y que he podido superar con éxito, que sé que quiero hacer con mi vida, que no estoy confundida, que sé que lo que hoy creo y es prioridad puede cambiar conforme pasan los años, que entre más crezco más consciente estoy de todo lo que no sé, que quiero aprender muchas cosas, que me gusto muchísimo, que sé de que soy capaz y sé cuando decir basta, que nunca me da miedo dar mi punto de vista, que sé, porque lo he experimentado muchas veces en el último año, que entre mejor persona sea más bendiciones me alcanzan, que he vivido muchas cosas increíbles porque siempre me he atrevido, que siempre he sido intensa y lo agradezco, que he hecho cosas de las que me arrepiento y por las que ya me he disculpado (y perdonado a mi misma), que sé que me voy a volver a equivocar y no me da miedo…
Agradezco que ya perdí el sentido de urgencia que me envolvía en los últimos años, ahora no tengo prisa, sé que tengo que vivir y hacerlo lo mejor posible, hacer las cosas bien, que las cosas llegan cuando deben llegar (un concepto que aunque suena bastante simple nos cuesta mucho entender), agradezco y cuento mis bendiciones y aprendo cada día de la vida y de la gente (por la buena y por la mala). Y a toda la gente maravillosa que he conocido durante este año (Ustedes saben quiénes son) les agradezco por haber aparecido en mi vida, y a los y las que permanecen les agradezco por seguir y por darme tanto amor.
Así que aunque sea con una copa de jarabe para la tos, festejo y me digo a mi misma, ¡Feliz año nuevo!

Hola a todos, quise aprovechar este espacio para recordarles a todas (y todos) que este mes en el que se promueve (de manera más intensa) la prevención contra el cáncer de mama...Así que a continuación les mando información actualizada sobre este mal que aqueja a muchísimas mujeres y (aunque se diga que el cáncer aún no tiene explicación) factores que se han demostrado como preventivos, siempre la prevención es la mejor medicina así que OJO, ¡A cuidarse! y chavos ¡A ayudar! (que no creo que les cueste mucho)
Datos importantes
- El cáncer de mama en México se está dando entre mujeres más jóvenes; el promedio de edad de detección es 10 años antes que en los países económicamente más desarrollados.
- El cáncer de mama se presenta con mayor frecuencia en los conductos galactóforos, que transportan la leche, o en los lobulillos, donde se produce la leche después de tener un hijo.
- En etapas tempranas, el cáncer de mama no da síntomas. Conforme el tumor se desarrolla la mujer puede presentar cambio de tamaño o textura de la mama, modificaciones en la coloración de la mama, apariencia de cáscara de naranja en la piel de la mama y secreción por el pezón.
- En etapas tardías, los síntomas pueden ser dolor óseo, dolor o molestia en la mama, úlceras en la piel, hinchazón de un brazo y pérdida de peso.
(Datos obtenidos de la Dra. Felicia Knaul, investigadora de la Universidad de Harvard)
La Dra. Knaul explica que en México desafortunadamente hoy un 60% de las mujeres se diagnostica en fase 3 o 4 con un costo muy alto para ellas en cuanto a la agresividad del tratamiento pero también para el sistema de salud.
El diagnostico de cáncer mamario se confirma mediante una biopsia, es decir la extirpación de tejido tumoral cuyas células son examinadas por un patólogo.
El tratamiento depende de la etapa en la que se diagnostica la enfermedad. En la etapas tempranas, el cáncer de mama se resuelve con cirugía, en etapas tardías se requiere de la extirpación de toda la mama, de los músculos que se encuentran por debajo de la misma y la administración de quimioterapia.
En tumores hormono-dependientes se da hormonoterapia para suprimir el efecto de los estrógenos, entre otros fármacos que se proporcionan en condiciones particulares del tipo de cáncer de cada paciente.
A continuación les paso algunos pasos para prevenir el cáncer de mama:
1. Cambiar el tipo de grasas: las grasas se clasifican en buenas, malas y saturadas. Las buenas son las conocidas como omega 3 y 9 (aceite de oliva, pescados, semillas de lino), las malas son las omega 6 (todos los aceites menos el de oliva, la mayonesa, la margarina, todo lo que diga "hidrogenado", papas fritas, facturas) y las saturadas son las de origen animal (leche entera, carnes, manteca, crema de leche, etc.). Una alimentación equilibrada se logra incluyendo un máximo de 30 por ciento de grasas, en lo posible de tipo omega 3 y 9, con muy poco contenido de las otras (omega 6 y saturadas). Comer cruciferas: brócoli, coliflor, coles, repollo, repollitos de Bruselas, rábanos. Estos alimentos contienen "índoles", sustancias que previenen el cáncer de mama, colon y otros.
2. Disminuir la insulina: ya que potencia el efecto de los estrógenos. Para lograrlo hay que evitar las grasas saturadas, disminuir la carga de glucosa y la obesidad de la parte superior del cuerpo.
3. Disminuir la carga de glucosa: azúcares y almidones (panes blancos, papas, arroces) aumentan la producción de insulina.
4. Aumentar el consumo de fibras: ya que disminuye los niveles de estrógenos.
5. Disminuir la carga oxidante: se sabe que los agentes antioxidantes son aliados contra el envejecimiento en general. Su ingesta también ayuda a prevenir el envejecimiento de la célula mamaria, evitando mutaciones en el ADN. Lo ideal es comer frutas y verduras en cantidad.
6. Evitar los estrógenos químicos: como los pesticidas, la piel del pollo y otros.
7. Disminuir la grasa corporal: especialmente la abdominal, ya que estas células grasas son una fábrica de estrógenos.
8. Limitar el alcohol: aumenta los niveles de estrógenos circulantes. El riesgo de cáncer de mama aumenta 11 por ciento por copa de vino por día. Cuatro copas al día suponen un riesgo del 44 por ciento.
9. Aumentar la ingesta de vitamina D: es un potente inhibidor del crecimiento de las células. Se puede ingerir como suplemento o exponerse al sol 15 minutos 3 veces por semana, en horarios seguros (evitar el mediodía).
10. Hacer ejercicio: disminuye la grasa corporal, reduce los niveles de insulina y aumenta los niveles de estrógenos buenos. Se recomiendan 4 horas de ejercicio semanal, de intensidad moderada.
Ahora el primer paso para detectarlo a tiempo es la AUTOEXPLORACIÓN, las (y los) que no sepan cómo hacerlo les dejo aquí esto:
http://www.mamografia.com/cancermama-3.html
Este link muestra claramente cómo debe hacerse, por supuesto, no dejen de ir a los chequeos con su Doctor!!!
Más información:
http://www.terra.com/salud/articulo/html/sal3762.htm
http://www.scielosp.org/pdf/spm/v51s2/v51s2a26.pdf
http://www.generoysaludreproductiva.gob.mx/numeralia1.php?id_rubrique=&id_article=539

Este post lo había estado retrasando y probablemente no sea tan largo como pudiera hacerlo porque siendo tan chillona como soy tampoco quisiera moquear al son del teclado.
Había querido hacer un escrito acerca de cómo llevamos la relación con nuestros padres cuando ya somos adultos, cómo la mayoría de las veces es tan complicado tener una relación padre-hijo (a) y obvio mostrarles respeto, darles el lugar que merecen, pero ver que muchas de las decisiones que toman los perjudican o que hay otra forma de hacer las cosas que podría traerles una solución a sus problemas. Sin embargo, como a muchos nos ha sucedido, no hay forma de hacerles entender esto porque hasta cierto punto ellos te siguen viendo como su hija-o y 1) Piensan que su manera de hacer las cosas es la mejor 2) Es muy difícil hacer cambiar de esquemas de pensamiento a una persona que está ya en sus 50’s 60’s y que está acostumbrado a que las cosas se resuelven de tal o cual forma…
Para no enredarlos mucho lo que quiero decir es esto; nosotros como hijos, adultos jóvenes (o adultos, punto) muchas veces queremos intervenir en la vida de nuestros padres…y más cuando vemos que son infelices, que tienen problemas, depresión, o están inmersos en una situación que no los deja salir adelante, sin embargo, ¿Hasta qué punto involucrarte o al contrario, poner límites?, ¿Hasta qué punto dejar que esos problemas afecten tu vida?, Y si pones límites ¿cuál es la medida exacta para hacerlo sin desentenderte de sus vidas?
Yo he batallado toda mi vida adolescente-adulta con esto…de alguna forma mis papás (más mi madre) me tiene mucha confianza y he sido la persona en la que ella se ha apoyado para hacerle frente a muchas batallas. Sin embargo para mí ha sido muy difícil jugar este papel sin dejar que afecte mi vida personal…hasta hace poco que decidí alejarme un poco y dejarla solucionar un par de situaciones por ella misma, créanme que en un principio no estaba segura siquiera de cómo hacerlo, sin embargo las cosas se dieron por si solas y mi mamá entendió que, primero, yo no puedo aconsejarla acerca de muchas cosas ya que yo no he vivido lo mismo que ella (ni los mismos años ni he tenido las mismas experiencias), dos, que no puede depender de otra persona o personas para ser feliz, y que debe de tomar las medidas necesarias para ser feliz a su manera y por sus propios medios.
Bueno, dejando todos esos conflictos a un lado, este fin tuve la oportunidad de estar con mi mamá y me di cuenta que a veces es importante tomar esa distancia para por fin poder encontrar un punto medio, fue un fin de semana feliz, ella cocinó, yo le ayudé, platicamos, nos acordamos de muchas cosas, me di cuenta que en su cama (desde que soy niña) es el lugar donde mejor duermo, que es una mujer increíble, que siempre lucha por salir adelante, que sus hijas son lo más importante para ella y que aun cuando la vida para ella parece no tener sentido se acuerda de nosotras y eso la motiva, me recordó su excelente sentido del humor, su amor por la buena cocina (que felizmente heredé), su promesa de “siempre vas a tener un pastel de cumpleaños” aunque yo tenga 90 y tú 60 años…su hospitalidad, sus ganas de seguir trabajando, sus ganas de aprender algo nuevo siempre, sus deseos de hacer las cosas bien y ser un mejor ser humano, el respeto que tiene por mis opiniones y decisiones, su crítica constructiva, su amor por los animales y las plantas…
Yo tengo un dicho que uso siempre “a fuerzas, ni la familia” ¿Qué quiero decir con esto?...que el respeto se gana, el lazo de amor entre dos familiares se alimenta, el amor hay que fomentarlo, no es algo que se da por hecho, porque si alguien es tóxico en tu vida y su trato te lastima, ni por ser familia vale la pena mantenerlo cerca…
Afortunadamente para mí, en mi pequeña familia siempre hemos hecho un esfuerzo por estar juntos, por estar bien, por no dejar que los conflictos nos contaminen, por perdonar, por salir adelante independientemente de la cantidad de problemas que pueda haber…siempre con la voluntad de resolverlos y la mente y el corazón abiertos para perdonar y tratar de entendernos a pesar de nuestros prejuicios y puntos de vista.
Les dejo está reflexión:
No es la carne y la sangre sino el corazón lo que nos hace padres e hijos.
Friedrich von Schiller

Hace unos días me pasó algo que me hizo pensar en este post. Estaba en mi departamento, en mi cuarto (el cual es un 2do piso que da a la calle) y eran las 4 am...era entre semana (el miércoles) y estaba dormida...en eso escuché unos cantos (gritos) que venían de afuera, me despertaron por completo y al asomarme vi a un par de alegres compadres cantando norteñas...Siendo yo una persona con problemas de insomnio y de sueño muy ligero esto me encabrono de inmediato. Rápidamente abrí la ventana y les grité: ¡Cállense, son las 4am!...a lo que ellos me gritaron (hasta eso)...¡Perdón Señora!...a los pocos minutos escuché que prendían el motor y se iban de ahí.
Sin embargo después de esto ya no me pude volver a dormir y ya completamente despierta y siendo de madrugada, uno (al menos yo) suele ponerse a pensar muchas cosas. En medio de mi frustración por haberme despertado me puse a pensar en la ubicación de mi departamento, eso me puso a pensar que varios de mis vecinos son jóvenes (estudiantes) que viven solos y se desvelan entre semana...después pensé en todas las veces que me ha ocurrido lo mismo con distintos vecinos...bueno más o menos el monólogo en mi cabeza fue así:
"Es que ya van muchas veces que esto pasa, que chinga...a lo mejor ya deberíamos de mudarnos a otro lugar...pero llevamos 10 años viviendo aquí, que hueva mudarse cuando ya tienes un departamento bien armado y en forma...además hay tantas cosas que habría que empacar...es que la neta como acumula cosas uno con el tiempo...definitivamente sería una hueva"
Todo esto me hizo pensar, ya al día siguiente y con más claridad, en las cosas que acumulamos con el tiempo y por qué lo hacemos...
Les cuento que mi madre es el extremo ridículo de la acumulación de cachivaches, al grado que, cuando visito la casa familiar trato de tirar una que otra cosa, lo hago poco a poco y tratando de que ella no lo note...cuando se da cuenta tenemos un diálogo como el siguiente:
Yo: "Mamá este lápiz labial se ve muy muy viejo, ¿Lo usas?"
Ella: "Uhmm no m'ijita, nunca lo uso..."
Yo: "¿Desde hace cuánto lo tienes?"
Ella: "Ahh...es que déjame contarte...ese lipstick lo compré en 1980, un mes antes de que nacieras y por eso lo guardo..." (me explica orgullosa)
Yo: ¡Mamá, tira esa porquería!, ¡Ha de estar ya radiactiva, guacala!
Ella: "Ay m'ijita, siempre me tiras todo..."
Yo: "Es que TODO guardas"
Y es que el ser humano es así...Todas las personas que conozco guardan (en mayor o menor medida) objetos a los que les han asignado valor sentimental y estos objetos pueden ser desde boletos de conciertos, folletos de lugares a donde hemos ido, cartas, corchos de botellas (un hábito personal), ropa de otras décadas, revistas...e incluso lápices labiales.
Claro que, el guardar todo este tipo de recuerditos es resultado del apego a las cosas, condición inherente al ser humano.
Aparentemente es muy difícil para uno deshacerse de lo que sea, aunque sea completamente inservible...todavía recuerdo como lloré cuando me deshice de mi colección de cassettes...muchos dirán que no tiene nada de malo ir acumulando cosas ya que recordar es "volver a vivir" pero es que si eso pensáramos de cada cosa que obtenemos que nos trae un recuerdo acabaríamos sepultados en un montón de objetos de todo tipo.
Yo tengo un ejercicio que hago por lo menos cada seis meses...guardo un día del fin de semana y limpio mi cuarto, y no me refiero a trapear y sacudir, más bien me obligo a revisar TODA mi ropa, zapatos, cajones, productos de belleza, medicinas, revistas, etc. etc. Y hago lo que yo llamo una "limpieza general" me obligo a tirar todo lo que no uso, o no sirve (o que ya está caduco por Dios)...y guardo aparte la ropa que no uso para regalarla (sigo la regla, si no lo has usado en un año, lo más probable es que nunca lo vuelvas a usar) Cuando termino me queda una leve sensación de nostalgia, pero al mismo tiempo una gran sensación de alivio, me hace sentir que la energía a mi alrededor es distinta y fluye más fácilmente.
Sin embargo se que este es un hábito difícil...todos queremos algo que nos recuerde, un objeto que sea testigo de un viaje, un evento, incluso una relación (cuando dicha relación se quiere recordad, en otros casos lo que hacemos es botar todo lo que nos dio el o la desgraciada)
Qué difícil es el desapego, material, mental y emocional...a muchos nos gusta traer la petaca llena de piedras y no soltar nada, sin embargo ¡Qué sano es en ocasiones dejar algunas de esas piedras a un costado del camino!
Yo en lo personal creo que todos los extremos son malos y nunca he sido minimalista, sé que hay cosas que voy a guardar para siempre y por supuesto hoy agradezco tener objetos que mi madre y mis abuelas guardaron. También agradezco tener el valor de, periódicamente, deshacerme de toda la sarta de porquerías que posiblemente no me traigan buenos recuerdos y sólo acumulan ácaros.
Al final del día los buenos momentos (y también los malos) no necesitan recordatorio, porque si los usamos a nuestro favor, muy posiblemente cambiaron algo dentro de nosotros y son parte de nuestro currículo de vida...y
¿Ustedes qué guardan?
El cuerpo cansado, los labios rojos, la vista borrosa, sueño acumulado, por más que duermo siempre hay más.
El cuerpo quiere descansar, pero la mente no para, el cuerpo se castiga, los pies helados, dicen que es ansiedad...
Música de fondo, siempre música de fondo, a veces ayuda, a veces enferma...odio por el espacio antes seguro y conocido...ganas de irme pero sin saber a donde...
Los errores siempre ayudan? Existe siempre dicha catarsis? Espero, espero, sigo esperando...otra vez dolor en el pecho...dicen que es ansiedad...
De repente nada tiene sentido y lo veo por encima del agua, como si todo ocurriera en el fondo del estanque, de repente me sumerge y lo entiendo, de repente no lo recuerdo.
Más sueño, más incertidumbre, dolor de espalda y en la quijada...dicen que es ansiedad...
Ganas de seguir a pesar del cansancio infinito, vida iluminada y llena de sorpresas, pero no todas las sorpresas son buenas, y la luz a veces atrae insectos.
Respiro de nuevo, me cuesta trabajo, hay un peso en el pecho, sin embargo no veo nada y quiero brincar, y quiero bailar, y me quiero ir...
Pero me acuerdo y mejor me quedo, me quedo porque me duele, me quedo porque me importa, me quedo porque es amor.